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El Presidente de la Voz del Campo, Gonzalo Palma, pidió -mediante una carta- a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, se afronte de manera urgente los problemas que afectan a la AFC y que ha la fecha no han sido abordados.
El dirigente nacional reconoció los avances de este Gobierno en materia de transparencia, vialidad rural y en especial en lo referido a seguridad social. Sin embargo, indicó que quedan temas pendientes, los cuales han sido postergados por años y que hoy requieren de una solución. Entre los temas pendientes, Palma destacó el Acceso a la Tierra, La Deuda Campesina y el apoyo a la Organizaciones, como elementos cruciales para fortalecer la actividad y el desarrollo de la AFC.
"Tenemos tierra fértil para cultivar una sociedad rural más justa, informada y participativa, sólo necesitamos las herramientas adecuadas para seguir trabajando y contribuyendo al desarrollo del país", señaló el presidente de la Voz del Campo al manifestar su interés de trabajar estrechamente con las autoridades de Agricultura.
A continuación el texto integro de la carta a la Presidenta Bachelet:
Santiago, 28 de julio de 2009
Excma. Sra. Michelle Bachelet Jeria Presidenta de la República de Chile Presente
De nuestra consideración:
Junto con saludarla, me dirijo a Ud. para manifestarle como representante de la pequeña agricultura familiar chilena nuestro reconocimiento a su valiosa contribución al mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables del país, y en especial, por la reforma previsional que constituye un avance histórico en el sistema de protección social. Los beneficios de esta reforma impactan significativamente a los trabajadores del mundo rural. Además, su gestión se ha destacado por los esfuerzos y logros alcanzados en materia de incorporación de la mujer al mundo laboral con mayor equidad y justicia, como también los avances en materia de probidad y transparencia de las instituciones públicas. De igual forma, reconocemos la labor realizada en materia de inversión en infraestructura rural y en la generación de instrumentos de apoyo al fomento productivo de la pequeña agricultura campesina.
No obstante los esfuerzos realizados, consideramos necesario manifestar nuestra preocupación por temas que aún están pendientes en la agenda de trabajo con el mundo rural. Por ejemplo, aún no se ha dado respuesta a temas relevantes como son el acceso a la tierra por parte de los campesinos que han vivido por generaciones como medieros y arrendatarios, quiénes teniendo una demostrada capacidad de trabajo y emprendimiento, aún no tienen acceso a un recurso fundamental para su trabajo, es decir, la tierra. La promesa de un Fondo de Tierras ha sido un tema pendiente en todos los gobiernos de la Concertación y, pese a los avances realizados durante su gestión, este tema todavía no tiene una clara solución. De la misma forma, el tratamiento de la deuda histórica de los campesinos y sus organizaciones ha tenido avances importantes, pero aún persiste un número significativo de organizaciones y empresas campesinas que no han tenido acceso a una solución concreta o que ésta ha sido sólo parcial. Estimada Mandataria, no basta con terminar con lo que causó el problema de estas organizaciones, sino que se requiere de medidas que las ayuden a levantarse y avanzar en su actividad productiva con seguridad y confianza.
Como organización, debemos hacer presente nuestro interés por fortalecer la participación de la ciudadanía en el mundo rural. Los instrumentos generados para fortalecer la participación de los pequeños productores son absolutamente insuficientes y responden más bien a las intenciones de las instituciones que a la real demanda del sector rural. La participación sigue siendo restringida a los formatos establecidos por las instituciones y se aleja del objetivo final de la participación ciudadana que es influir en la toma de decisiones, hacer sentir sus necesidades y trabajar en conjunto con las instituciones en el desarrollo de iniciativas, programas y proyectos. Por lo tanto, resulta fundamental invertir en las organizaciones y en su gente, para poder canalizar de mejor forma las inquietudes de las bases, responder a las exigencias de la nueva sociedad rural emergente y fortalecer la labor de sus dirigentes, a través de la generación de competencias y habilidades para desenvolverse en el mundo rural actual e incentivar la participación de jóvenes y mujeres en los cargos de dirigencia de las organizaciones rurales. Para todo ello se requiere de recursos e instrumentos que apoyen la labor organizacional y genere mayores espacios de articulación con las instituciones gubernamentales.
Por otro lado, durante este año hemos vivido la máxima expresión de las imperfecciones y fallas del mercado. Nuestro sector, ha sentido el impacto de situaciones del mercado que han perjudicado a la agricultura familiar campesina, especialmente vinculada a los cultivos tradicionales como son trigo, papas, maíz, viñas y ganadería menor. Esta temporada registramos fuertes pérdidas en cultivos tradicionales, lo que impulsó la búsqueda de soluciones en conjunta con otras organizaciones del sector. De tal forma, surgió la unión nacional del gremio en la cual trabajan grandes, medianos y pequeños agricultores en la búsqueda de apoyos para mitigar los efectos negativos del mercado y, pese a la existencia de mecanismos regulatorios y a la existencia de medios para contener la situación, lamentablemente no se logró nada y la agricultura familiar campesina tuvo una vez más que enfrentar por sí misma un escenario adverso. Nuestras inquietudes y demandas no fueron acogidas, es más, se llevó al debate soluciones propuestas por el MINAGRI pero simplemente no dieron respuestas a los problemas planteados. En términos concretos, sólo existió la voluntad de apoyo a los productores de maíz pero en este tipo de acuerdos y apoyos es fundamental que participemos todos. Necesitamos con urgencia que este tema sea abordado con profundidad ya que se acerca una nueva temporada de cosecha y la pequeña producción campesina se encuentra en la más absoluta incertidumbre frente al comportamiento del mercado y con la absoluta incapacidad de soportar otra brusca caída de los precios.
Estimada Presidenta, nuestra organización representa a 12.000 familias campesinas y ha asumido el compromiso de crear las condiciones para generar oportunidades reales para las comunidades rurales. Nuestra organización ha realizado y continúa desarrollando una importante labor en la generación de capacidades entre los jóvenes y mujeres rurales para enfrentar los desafíos actuales de la actividad agro-productiva en un mercado cada vez más complejo y competitivo. Estamos seguros que un Fondo de Tierras es una oportunidad para que los jóvenes tengan acceso al recurso y sientan un mayor estímulo para aprovechar las oportunidades de la educación rural y, en especial, de la educación técnico profesional en el ámbito agropecuario. La generación de competencias y el acceso a recursos para la vida rural constituye una apuesta para el sostenibilidad de la actividad agroproductiva local.
Nuestro interés siempre ha sido aportar a la búsqueda de soluciones a los problemas de nuestro sector y contribuir al desarrollo agroproductivo nacional. Conocemos el interés de nuestro país por ser miembro de la OCDE, tenemos las condiciones y herramientas para hacerlo, y nuestro sector no puede estar excluido de este tipo de acuerdos.
Finalmente, le debemos señalar que tenemos tierra fértil para cultivar una sociedad rural más justa, informada y participativa, sólo necesitamos las herramientas adecuadas para seguir trabajando y contribuyendo al desarrollo del país.
Agradecemos su preocupación y disposición a trabajar en conjunto por el desarrollo de la agricultura familiar campesina.
Sin otro particular, le saluda atentamente,
Gonzalo Palma Calbucán Presidente Confederación Nacional La Voz del Campo A.G. |