la-voz-del-campo-2.jpg
EL CONFLICTO MAPUCHE Imprimir E-mail
Por  Gonzalo Palma
Presidente La Voz del Campo


Junto con saludarles afectuosamente, quiero a través de estas palabras llamar a la reflexión sobre la grave situación que se vive hoy en la zona de la Araucanía, a raíz del Conflicto Mapuche.

Hoy la Voz del Campo, como organización nacional, tiene la responsabilidad y la obligación de defender la suerte de nuestros hermanos mapuches, no sólo porque son parte de nuestras Federaciones y Asociaciones Gremiales, sino porque existe una deuda del Estado de Chile con estas comunidades.

Por años las comunidades mapuches y en general todas las etnias originarias de Chile, han sido postergadas y sus derechos han sido atropellados incontables veces, marginados y sumidos en la pobreza, como nación hemos sido incapaces de darles un trato digno, justo y que los haga parte de nuestra sociedad.

La situación hoy en día es de extrema tención, lo que puede conducir a insospechadas consecuencias. Por una parte, algunas comunidades mapuches que han elegido la violencia para reivindicar sus derechos, por el otro terratenientes que especulan con el valor de sus tierras y como detonante agricultores y camioneros dispuestos a llegar a las armas para defender sus propiedades. Todo ello con el telón de fondo, de un Gobierno que mira impasible lo que ocurre y no adopta medidas urgentes para zanjar una situación que de un momento a otro puede generar una espiral de violencia, que sólo traerá dolor al pueblo chileno.

Cuando veo lo que ocurre en la Araucanía, siento mucho dolor y pienso en como olvidamos fácilmente las lecciones del pasado. Hace 36 años atrás, los chilenos se vieron enfrentados al odio fratricida y a la perdida irremediable de la democracia, donde algunos de nosotros –y me incluyo- debimos sufrir los atropellos y vejámenes de la dictadura. Hoy en día el conflicto no surge de las ideas políticas sino del choque de dos culturas, donde nuevamente los chilenos nos vemos enfrentados en dos bandos, aflorando nuestra falta de disposición al diálogo y nuestra incapacidad permanente de buscar soluciones de largo plazo.

Muchos me dirán, que es muy fácil criticar sin proponer soluciones. Por ello como organización campesina, creemos que es fundamental que se adopten las siguientes medidas:

1. Expulsar del país a todos los activistas extranjeros que se encuentran hoy en el territorio mapuche, ya que según nos han confidenciado algunas comunidades estos serían los principales impulsores de acciones violentas o terroristas.

2. Re-estructurar la CONADI, ya que su gestión ha sido un total fracaso y no ha cumplido con el propósito para el que fue creada, apoyar a las comunidades indígenas.

3. Elaborar una Ley de Pueblos Originarios y Etnias de Chile, donde se reconozca el valor de estas comunidades y pueblos. Además, que establezca ciertas garantías que les permitan vivir en armonía e integrados al Estado. Además, que establezca un fondo de tierras, pero aparejado con la capacitación y la tecnología necesaria, para que productivamente sea sustentable.

4. Finalmente, generar un gran parlamento indígena, en la que estén representadas todas las comunidades, en especial, las que han optado por la vía pacífica. Quienes puedan ser contraparte con el Gobierno en las decisiones o acciones que afecten a los pueblos originarios.

Creo firmemente que una nación que busca su desarrollo, no puede olvidar sus raíces. Tampoco podemos ser una nación que tenga habitantes de primera, segunda y tercera categoría, porque tarde o temprano será el caldo de cultivo para nuevas protestas o enfrentamientos sociales. Un país que avanza, lo hace con todos sus hijos, sólo así seremos capaces de construir la nación justa y libertaria que soñaron nuestros padres.

Muchas gracias,

Gonzalo Palma C.
Presidente
Conf. Nac. Voz del Campo
 
La Voz del Campo
¿Te gusta nuestro nuevo sitio?